Imprimir
Visto: 6894

Tras un fracaso empresarial, habitualmente el empresario pierde todo su patrimonio y, además, pasará el resto de su vida pagando las deudas acumuladas ... Vamos, que se le condena a la "muerte empresarial". Pero hay soluciones ...
Un problema común ...

No cabe duda de que este es un problema muy común en estos tiempos, porque son muchas las personas afectadas por la crisis y, en una gran medida, son autónomos, emprendedores, administradores y avalistas de pymes.

Pero seamos positivos y como dice aquel, todo tiene solución en esta vida. Algo está cambiando, y tanto desde las instituciones europeas, como desde el gobierno español, están comenzando a preocuparse por este hecho, que lleva camino de convertirse en un drama, porque, piensen ustedes, que si cada emprendedor que se equivoque y se arruine se ve condenado a no poder iniciar durante el resto de su vida un proyecto empresarial, pues ...¿quién creará empleo y riqueza en este país? ...

La segunda oportunidad.

La Unión Europea está trabajando desde hace algunos meses para cambiar la normativa sobre la solvencia empresarial, y el Gobierno español ya ha anunciado que la futura Ley de Emprendedores, actualmente en trámites, y que muy pronto verá la luz, contendrá medidas para:

a- Limitar la responsabilidad patrimonial de los autónomos.

b- Regular la llamada "segunda oportunidad" de aquellos emprendedores que no han tenido éxito en un primer negocio, y cuya quiebra no haya sido fraudulenta ni irresponsable, para que puedan liberarse de esas deudas y emprender nuevos proyectos.

c- Establecer un nuevo procedimiento concursal para emprendedores y personas físicas.

¿Qué puedo hacer si estoy en esa situación?. Un ejemplo, el Auto de 26/10/2010 del Juzgado de lo mercantil nº3 de Barcelona.

Partiendo de que cada caso es un mundo y requiere una planificación y una estrategia jurídica distinta, me parece muy interesante la decisión adoptada por el Juzgado de lo Mercantil nº3 de Barcelona (y no es el único).

El magistrado, en un caso de concurso de acreedores de una familia, declara la extinción de las deudas concursales que no habían sido satisfechas con la liquidación del único activo de los deudores (su vivienda), permitiendo de este modo que el deudor pueda rehacer su vida económica y tener una segunda oportunidad.

No quiero entrar aquí a hacer un análisis en profundidad del Auto, pero quiero destacar:

El Auto dice textualmente:

"(..)que dispone tener por extinguidas las deudas concursales que no hayan podido ser satisfechas con cargo a la masa activa del concurso (..)"

y añade, en el Fundamento de Derecho nº29:

"Esta intrepretación conecta así con el objetivo, de lege ferenda, de dar una salida razonable a las situaciones de sobreendeudamiento de particulares de buena fe habilitando mecanismos que permitan conceder a estos deudores una segunda oportunidad que no les aboque a situaciones de exclusión social. Esta solución conecta además con las observaciones que la Unión Europea hace sobre los problemas de sobreendeudamiento de los consumidores, el acceso al crédito responsable y el derecho a que el deudor de buena fe pueda recomponer su vida económica en términos similares a los que permiten otras legislaciones del entorno socio económico español."

Por tanto, si bien sería aconsejable introducir cambios en la normativa que permitan a los emprendedores que fracasen en su primer negocio poder tener una segunda oportunidad, también es importante conocer que hay herramientas y mecanismos legales para que el emprendedor no quede el resto de su vida condenado a la "muerte empresarial". Y que se puede y debe combatir con los instrumentos existente.

En relación con este asunto os dejo dos enlaces:

Auto de 26/10/2010 del Juzgado de lo mercantil nº3 de Barcelona.

MI EMPRESA SE VA A LA RUINA, ¿QUÉ PUEDO HACER?